Combatir al fascismo estudiantil

Carlos San Frutos Sevilleja, presidente de Respuesta Estudiantil y candidato en las elecciones de 2008 por el partido fascista “Democracia Nacional”

El pasado sábado las secciones juveniles del fascismo vinieron a Sevilla para demostrar una fuerza que no tienen (y esto lo reconoce hasta la Subdelegada del Gobierno y el propio ABC) pero que hay que detener y combatir. La asociación estudiantil “Respuesta Estudiantil” convocó una manifestación estatal que no llegaba a 150 personas en Sevilla.

Pero…¿por qué una manifestación estatal en Sevilla? ¿Acaso añoran esa vieja capital hispalense, esa capital económica de un glorioso Imperio que ya no existe? ¿El gobierno del PP al que tanto critican no está en Madrid? ¿Por qué vienen todos aquí?

Puede ser que tanta bandera de España (junto a tanta bandera con el símbolo del Partido Nazi Húngaro) les haga reafirmarse en una vieja identidad nacional en crisis ya desde hace mucho tiempo.

Pero sabemos que ese no es el motivo: han venido a Sevilla porque quieren acabar con uno de los focos de movilización estudiantil más fuertes y que les han plantado cara desde el minuto uno. Y el sábado estuvimos en las calles señalándonos de nuevo ante la gente que pasaba por el centro de la ciudad y escapando de una Policía que hace cumplir leyes injustas, leyes que permiten que la intolerancia esté permitida en este país.

Por qué hay que combatirlos

Desde las gradas (bienintencionadas en la mayoría de las ocasiones) del respeto-a-todo-el-mundo-independientemente-de-su-ideología, se dirá que no es justo que nosotros impidamos el paso al fascismo, pues ellos podrían hacer lo mismo con nosotros. Este argumento consigue reafirmar la imagen interesada que los medios de comunicación dan del conflicto al exterior: los extremos se tocan, esto es una pelea entre “radicales”, vosotros sois como ellos.

Pero no. La historia de los fascismos europeos (donde se encuentra la dictadura de Franco que se vivió en este país durante cuarenta años) demuestran que el fascismo es una ideología aupada desde las clases medias y altas dispuestas a hacerle el trabajo sucio a la burguesía de una manera muy inteligente: combinando un lenguaje revolucionario copiado de la izquierda para seducir a las clases populares con el amedrantamiento, el miedo sistemático, la amenaza, la paliza, “la muerte si es preciso”, a los que luchan contra la injusticia y el respeto hacia las minorías.

Entonces se nos podría decir que ellos utilizan la violencia tanto como nosotros, sacando a colación temas tan manidos como los piquetes en las Huelgas o incluso algo mucho más delirante como ETA. Pero no. No son comparables piquetes informativos que sirven de defensa ante la coacción económica de la clase empresarial (“si vas a la huelga, te echo del trabajo”),  y que a menudo terminan represaliados por la propia Policía, con el terrorismo fascista. Y no, señores del ABC, ni la izquierda abertzale ni ETA es ninguna maestra nuestra en nada.

“Respuesta Estudiantil” no es más que una alianza de las secciones juveniles de los que han estado persiguiendo desde siempre activistas de izquierdas, inmigrantes, homosexuales y cualquier otro enemigo que puedan buscar para dividir a la clase trabajadora. La sección juvenil de unos partidos fascistas que han estado defendiendo “la lucha armada si es necesaria” y que tienen como referente al partido nazi “Amanecer Dorado”. Ya el slogan escogido “El mañana nos pertenece” dice mucho acerca de lo que en realidad son.

“Respuesta Estudiantil” está dispuesta a crecer por toda la geografía del Estado Español, de ahí su táctica de hacerse las víctimas, de hacer creer que están siendo perseguidos por la izquierda y la Policía, que no hay elecciones libres en la Universidad, que hay que expulsar el Islam de las aulas, que están siendo perseguidos sólo por ser patriotas. Su táctica consiste en copiar nuestras frases, nuestros cánticos e incluso empiezan a copiar nuestro estilo a la hora de hacer carteles y panfletos.

No. Os señalamos en las calles y os echamos de nuestras manifestaciones porque sois la correa de transmisión de la barbarie. Os señalamos y os echamos de nuestras manifestaciones porque no engañáis con vuestro discurso revolucionario y anticapitalista. No somos imbéciles: trabajáis para los de arriba aunque haya más de uno de los vuestros que ni siquiera sea consciente de ello. De ahí vuestra obsesión por denunciar manifestaciones “politizadas” y utilizar el término “huelguistas” como una cuestión peyorativa. Estáis dispuestos a dividir y amenazar para destruir un movimiento estudiantil combativo, y no os vamos a dejar.

Orgullo antifascista

Durante la manifestación del sábado pusimos en práctica una máxima que es de sentido común: no se puede ser tolerante con la intolerancia.  Demostramos que eramos más que ellos y con una gran capacidad de organización, flexibilidad e improvisación, aunque algunos tengan la sensación de lo contrario.

La organización, la flexibilidad y el alto grado de confianza entre muchos de los que allí estábamos se demostró en la generación de consensos entre todos los participantes en la preparación de la concentración, en tener planes alternativos, capacidad de coordinación sobre la marcha y posibilidades de desbordamiento sobre quienes tenían la misión de impedir que interrumpiéramos el sentido normal de la marcha de RE, la “Reacción Estudiantil”.

Que hubiera momentos tensos o de división sobre lo que hay que hacer es algo totalmente lógico y normal ante una situación extremadamente complicada a la que nos enfrentamos, y de la que también aprendemos. Todo discurso negativo acerca de la supuesta capacidad de organización de los participantes creo que es más llevada por la impresión desde fuera que por un análisis con conocimiento de causa.

Y para terminar me gustaría aclarar una cuestión: cuando corríamos por las calles del centro y la gente se escondía en las tiendas no se escondían porque nos tuvieran miedo (las expresiones de simpatía fueron muchísimas) sino por lo que pudiera hacer la Policía.

Cuando corríamos por las calles del centro sentí que los estábamos señalando, que no íbamos a permitir que ellos salieran a la calle como una asociación más, que debíamos de estar a la altura de las circunstancias, que la historia nos exigía hacer algo por lo que significó una verdadera lucha democrática en este país: la lucha antifascista.

Por ello le dedico estas palabras a todas aquellas generaciones de antifascistas que llenaron de orgullo las páginas de la historia de nuestro país y que no pensamos olvidar. No pasarán.

3 comments

  1. Darkspike · octubre 29, 2013

    Gracias por estas palabras. Hay que difundir el sentido común para combatir La Sin Razón.

  2. Sombra · octubre 29, 2013

    Eres un crack. No se podía decir mejor.

  3. Toni · octubre 29, 2013

    Muy bien dicho, muy bien trabajo. Te dejo un artículo interesante de un compañero de Unidad Contra el Fascismo en Cataluña: http://www.enlucha.org/site/?q=node/18726