Poema: Me centra y me descentra

Me preparo.

Consumo en finas dosis
para aguantar lo justo
el torbellino de ideas
que se avecina en el próximo pase.

Me centro.

El ritmo del pensamiento
va más rápido
que la ejecución
disciplinada,
y me sujeto a un folio
como placa tectónica
apunto de provocar el desastre
en directo
más grande de la historia.

Respiro.
Ahora si.

Mi afuera vuelve
a si lento,
sin prisa,
con la mesura
de quien tiene en sus manos
lo más preciado del universo.

Silencio.

Mis ojos se encandilan
de tu brillo,
tu divinidad me acontece
y me hace vivir tu sueño.

Me descentro.

El humo se apodera
de mi entorno
pero tu mirada me
hace brillar.

Sólo quiero un sorbo,
así no me pierdo.

Escribo.

Intento dominar tu caos
con el ritmo del lenguaje.

Estoy llegando.

Dame tiempo.
¡No me marchites!
¡Estoy aquí para servirte!

No quiero templos,
quiero actos en tu nombre.

Quiero lanzarme al vacío
y volver a encontrarnos,
y volver a tocar con mis manos
lo más preciado del universo.

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