Toda una primavera por delante #22M

Madrid desbordada en Las Marchas del #22M

El 16 de Mayo de 2011, al día siguiente de la manifestación del 15M que todos y todas consideramos un éxito, prácticamente todos los medios de comunicación ningunearon la movilización en todo el país. No fue hasta la represión a la acampada aún minoritaria de Sol y la reacción espontánea de la gente ocupando la Plaza día si y día también cuando empezaron a darle cobertura, convirtiéndose en fenómeno político cuando se empezaron a instalar acampadas por todo el país antes de la convocatoria de elecciones.

Tampoco se trata de hacer un análisis desarrollado de todo el ciclo posterior de movilizaciones que se inauguró con el 15M hasta la fecha, pero si poner de relieve el progresivo agotamiento de dicho ciclo y el salto cualitativo que suponen las Marchas de la Dignidad del 22 de Marzo de 2014.

Teniendo en cuenta dicho comportamiento de los medios de comunicación en el pasado, el silencio, el ninguneo o la criminalización mediática a esta movilización era de esperar, a pesar de que ha sido cualitativa y cuantitativamente superior a la del 15M.  Todo ello además con el contraste de la muerte al día siguiente, en plenos informativos de mediodía, de Adolfo Suárez. Más cargado de simbolismo histórico imposible.

En esa estrategia comunicativa se enmarca el vídeo que enlazo arriba. En dicho vídeo hay momentos en el que la UIP (antidisturbios) se queda totalmente rodeada y sin capacidad de reprimir ante gente que ya no tiene miedo, de ahí que ahora se quejen de las directrices que les dieron sus superiores: les ordenaron cercar Madrid y terminaron metiéndose en una encerrona (como en muchos otros casos han hecho ellos con los manifestantes) para buscar el conflicto y que saliera en los informativos de la noche. Ahora celebran asambleas aunque no se sabe muy bien si para culpar al Gobierno, a los manifestantes, o a ambos.

La gente que dice que no va a las manifestaciones porque este tipo de acciones deslegitiman una buena causa tendrá su excusa para seguir justificando el quedarse en casa. Por otro lado, la gente que dice “yo no salgo a la calle hasta que la gente no le meta fuego” o “la juventud de hoy en día no tienen lo que hay que tener” quizás después de ver este vídeo se quede sin argumentos para justificar que se está agusto quejándose en casa.

El resto, los que fueron y los que apoyamos, reivindicamos el carácter pacífico de las marchas aunque en algunos casos asistimos perplejos ante la consecuencia lógica y más inmediata de la violencia estructural del sistema: otra violencia que se le opone, y esta vez más organizada. Violencia además que contrasta con la bien vista violencia de los grupos fascistas opositores de Venezuela y Ucrania, y para muestra de semejante romanticismo de la derecha entorno a la violencia un enlace.

Por eso a algunos no nos queda otra que afirmar que si se quiere condenar la violencia de la gente en la calle, hay que condenar también y antes que nada la violencia estructural que supone el paro, el hambre, el desahucio, la emigración, y cuya expresión más evidente es el de la porra y las pelotas de goma que utilizan quienes hacen cumplir las órdenes ante quienes organizan una huelga, una movilización o una paralización de un desahucio.

La paz social la habéis roto vosotros, los de arriba, los mismos que señaláis con el dedo a quien se atreve a coger una piedra, un palo o una botella en respuesta a la violencia que supone el saqueo sistemático de la riqueza de este país, del pueblo, para el bolsillo de unos pocos. No os vamos a hacer el juego mediático, cercasteis Madrid buscando estas más que previsibles imágenes en los informativos, después de semanas de silencio. Vuestras detenciones arbitrarias no harán más que sumar apoyo social ante lo que supone algo que ya es imparable y que sólo acaba de empezar.

Entonces surge la eterna pregunta…¿ahora qué? Por un lado, tenemos una propuesta de directrices generales por parte de uno de los dirigentes más brillantes que ha podido tener este país: Julio Anguita. Por otro lado, otro grupo trata de reeditar la #acampadasol para visibilizar el conflicto en un punto permanente y supongo que buscando la acción-reacción del pueblo ante el previsible desalojo de las acampadas por parte de Cifuentes.

Sea cual sea la táctica que siga aumentando la movilización popular, ahora tenemos la ventaja de tener toda una primavera por delante para salir de dicho aislamiento mediático, para llegar a la gente que aún no se ha enterado de que hubo una marcha histórica hasta Madrid, para construir poder popular. Sin complejos de banderas ni colores, pidiendo algo tan sencillo como pan, trabajo y techo. Es hora de que nos lo creamos.

Nos queda toda una primavera por delante. Nos vemos en las calles 😉

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